Tengo ganas de decirle, arriesgándome a que se espante, que es muy probable que me vaya a enamorar.
Tengo ganas de decirle, y con miedo a que se vaya, que también es muy probable, que ese amor no dure una eternidad.
Podría sino, asegurarle para asegurarme de tenerlo a mi lado, que él es el amor de mi vida y que nunca más nos vamos a separar.
Deseo, desde mis entrañas, creerme semejante barbaridad. Para así fingir un poco, esa tan lejana tranquilidad.
El amor es una porquería. No oiste esa maldición gitana que dice "Ojalá te enamores"?
ResponderEliminar