Vos me dijiste que nada de esto era una estupidez.
Que todo lo mío estaba bien y que era perfectible también.
Me mostraste que el mundo no terminaba en la pared.
Llenaste de abrazos mis momentos de desasosiego y me hiciste ver que en la vida se pueden elegir dos caminos; me ayudaste a elegir el más difícil.
Si hoy soy una mejor persona, vos sabés por qué.
Si yo a vos te ayudé aunque sea un "mierdécimo" de lo que vos a mí, vas a estar bien
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